EL BOTE DE LA PAZ ARRIBÓ A VALPARAÍSO PARA COLABORAR CON ORGANIZACIONES LOCALES

Benjamín Ríos

Cada año, cerca de 15 millones de toneladas de plástico ingresan a los océanos a nivel mundial. En Chile, el 75 % de los desechos encontrados en las playas corresponde a plásticos. Frente a esta problemática global, el buque M/V Pacific World, conocido como el Bote de la Paz (Peace Boat), inició un recorrido internacional que comenzó en Tokio, Japón. Contempla la visita a 21 puertos en 14 países del hemisferio sur, promoviendo acciones de protección de la biodiversidad marina junto a comunidades locales.

En ese contexto, el Peace Boat recaló en Valparaíso como parte de su programa de educación ambiental, voluntariado y cooperación internacional, desarrollando una serie de actividades orientadas a fortalecer la cultura oceánica, el vínculo entre ciencia y ciudadanía, y la acción comunitaria frente a la crisis climática y marina.

Uno de los hitos fue la limpieza en el sector Montemar, en Viña del Mar, que reunió a más de cien personas. La jornada se desarrolló en un área protegida y contó con la articulación de diversas organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil.

Entre las entidades participantes destacaron Simi Planeta, Parley for the Oceans, Ecomar, Fundación Mar y Ciencia, Humedal Vivo, y la Armada de Chile, a través de Directemar, consolidando un trabajo colaborativo en favor del cuidado de los ecosistemas marinos y costeros.

La actividad fue acompañada por espacios de divulgación científica y educación ambiental, reforzando el carácter formativo del voluntariado. “El futuro del planeta no es solo responsabilidad de la academia, sino un desafío que debemos asumir entre todos. Cuando las personas se dan cuenta de que aportan con un granito de arena, se vuelven parte del cuidado y del futuro de nuestro planeta”.

El rol de la ciencia y las comunidades

Durante la visita, la académica —miembro del Grupo Internacional de Expertos de la Unesco sobre Cultura Oceánica— subrayó la importancia de conectar el conocimiento científico con la vida cotidiana de las personas y los territorios.

“Desde la academia, nuestro rol principal es generar conocimiento, pero ese saber no puede quedarse encerrado en los circuitos científicos. Tenemos la responsabilidad de llevarlo a las comunidades, porque el sentido último de la ciencia es empoderar a las personas para que tomen decisiones informadas. Personas informadas pueden cuidar mejor el océano y, cuando cuidamos el océano, también cuidamos el bienestar humano”, señaló.

Seminario internacional y diplomacia oceánica

La segunda actividad se desarrolló en el marco del seminario internacional “Recepción de Innovación Azul en Valparaíso”, orientada a promover la sostenibilidad oceánica. La participación de la Universidad de Valparaíso incluyó también a estudiantes de la Escuela de Biología Marina, quienes cumplieron un rol clave en la dimensión formativa y generacional del encuentro. Antonia Olivares y Catalina Santibáñez, embajadoras del programa Jóvenes por los ODS, compartieron su experiencia tras haber viajado previamente en el Peace Boat, motivando a nuevas generaciones a involucrarse activamente en la protección del océano.

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